Mudanzas en la tercera edad: ¿Cómo proceder con las mudanzas de personas mayores?

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Mudanzas en la tercera edad

Consejos para mudanzas en la tercera edad

No solo los jóvenes se mudan. Las personas de la tercera edad también lo hacen y este cambio puede representar un bonito nuevo comienzo para ellos.

¿Por qué mudarse en la tercera edad?

Una mudanza en esta etapa de la vida puede originarse por distintos motivos. Quizás su anterior vivienda ahora parece mucho más grande, pues los hijos se fueron hace tiempo y ahora su parece que implica más trabajo que nunca. Mudarse a un modesto apartamento o a un hogar más pequeño parece lo más adecuado en estos casos, pues es una etapa de la vida en la que lo adecuado es disfrutar de ese descanso tan merecido después de toda una vida trabajando.

Puede que la razón del cambio sea, simplemente, que les apetezca disfrutar de un clima más cálido en un bonito lugar de la costa y en el que poder respirar la brisa marina mientras el sol dora su piel, minimizando así los posibles dolores de huesos tan molestos y típicos de esta etapa.

También es posible que deseen estar más cerca de sus hijos y nietos para poder visitarlos con mayor frecuencia y viceversa.

Las personas mayores requieren más cuidados y probablemente necesiten clínicas u hospitales próximos a su domicilio para poder acudir con mayor facilidad a sus consultas y chequeos. Quizás lo ideal es trasladarse a una zona que disponga de estos servicios y tengan a mano otros como farmacias, supermercados, tiendas, etc.

En otro casos, querrán disfrutar de hobbies, como cuidar de una pequeña huerta en una casita de campo, pescar en un lago o en el mar, jugar al golf o a la petanca, participar en torneos de ajedrez o cartas o simplemente dar largos y tranquilos por el paseo marítimo de su ciudad.

Las circunstancias varían y los motivos para mudarse a esta edad pueden ser diversos, pero lo que está claro es que ellos lo merecen todo y lo deseable sería que elijan su lugar ideal para residir.

Consejos para decidir sobre la mudanza

Es aconsejable que los mayores conserven su autonomía siempre que sea posible, pero como hemos dicho antes, lo ideal a la hora de buscar un nuevo destino, es optar por hogares con servicios y comercios cercanos, edificios equipados con ascensor, rampas, etc.

En cualquier caso, lo ideal es que el enfoque del cambio sea positivo. Aunque tomar estas decisión en cierta manera puede ser dolorosa y un tanto desestabilizadora, si la planteamos como una nueva y bonita oportunidad de vida, que conlleva muchas ventajas, seguro que el resultado se canaliza mucho mejor. Por eso, la posibilidad de mudarse debe ser planteada con antelación y siempre dejando que sean ellos quienes tomen la decisión final.

Salvo cuando su estado físico o psíquico lo impida, la intervención de los hijos o familiares debería ceñirse a la idea de prestarles la máxima ayuda posible y, sin duda, mudarse a un lugar próximo a sus familiares, será un incentivo para llevar a cabo esta decisión, pues les aportará mayor confianza, tranquilidad y serenidad a nuestros mayores.

¿Cómo hacer una mudanza en la tercera edad?

Lo normal es que en esta etapa de la vida, la condición física no sea la mejor para ponerse a cargar con objetos pesados. Así que, sin duda, la  mejor opción será contratar una empresa de mudanzas que realice todo el trabajo de la manera más ordenada posible y con el mayor cariño hacia esos objetos acumulados durante toda una vida. Os ayudarán en todo momento y aportarán la seguridad y confianza que los mayores necesitan.

Siempre que se pueda, lo mejor es que los hijos se encarguen de la coordinación y el papeleo con la empresa de mudanzas, aunque haciéndoles partícipes, en todo momento, de las decisiones a acometer.

Por ejemplo, es muy posible que no puedan llevarse todo el mobiliario, objetos de valor sentimental y enseres a su nuevo hogar. Por eso, es muy importante tratar este aspecto de la manera más delicada, haciéndoles ver que para su nueva vida feliz no es necesario cargar con todos esos objetos. En estos casos, contratar un servicio de guardamuebles donde sus pertenencias queden bien custodiadas es lo mejor. Les reconfortará que sus enseres y recuerdos estén a buen recaudo y además podrán rescatarlos cuando lo deseen.

En resumen, lo ideal es tratar a nuestros mayores como si fuésemos nosotros mismos. Indudablemente, algún día, todos llegaremos a esta etapa y sólo hay que recapacitar sobre cómo nos gustaría a nosotros ser tratados.

 


Son consejos ofrecidos por GIL STAUFFER, tu empresa de mudanzas desde 1905
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